En terreno: cómo, cuándo y dónde
No es cavar al azar. El ámbar y las piedras se depositan distinto porque pesan distinto — leer la playa es leer cómo la ola clasificó el material. Regla que ordena todo: el ámbar viaja como un alga, no como un guijarro.
Mira las algas, no las piedras
El ámbar pesa casi lo mismo que el agua de mar (densidad ~1.05–1.09). No rueda con la grava: flota o queda suspendido y la ola lo deposita con lo liviano. Termina en la línea de deriva — la guirnalda de algas, espuma, plumas y ramitas que dejó la última marejada grande. V
La playa tiene varias líneas de resaca, de distintas marejadas. Para ámbar:
- La más fresca y con más orgánico: algas húmedas y espuma de la marejada reciente. Ahí está la fracción liviana, y el ámbar con ella.
- Si ves una línea alta y seca (vieja) y otra baja y húmeda (nueva) → empieza por la húmeda con algas frescas, y por cualquier bolsón donde se junte lo liviano.
- Las piedras (ágata, jaspe, pedernal) están en la banda de grava, aparte del alga: material pesado que la ola tira más abajo.
Ámbar sumergido: sí, pero distinto
En la playa seca el ámbar está con el alga, no con los guijarros brillantes. Pero en el agua flota o queda suspendido: se ve muy bien en la zona de lavado (swash) donde la ola revuelve el alga, sobre todo de noche con UV, e incluso se puede cachar el material flotante con una red. Lo que no rinde es escarbar el lecho de piedras sumergido.
Cuándo
- Con viento del SW / oeste
- El ámbar llega con tormentas del suroeste, y se recoge cuando el viento amaina — no durante el temporal, que todavía barre todo mar adentro. El pronóstico útil es el de viento, no el del cielo. V
- Sin marea: manda el viento
- El Báltico casi no tiene marea (~cm). Lo que sube y baja el agua es el storm surge del viento, no la Luna. Por eso «cuándo» se lee en el mapa de viento.
- Temporada otoño–invierno
- Septiembre a marzo concentra las marejadas. En verano casi no aparece.